"El lazo más fuerte que tenemos con la vida se expresa en la sonrisa de un niño". Janusz Korczak (Varsovia 1878 Treblinka 1942)
miércoles, 16 de septiembre de 2015
miércoles, 20 de mayo de 2015
viernes, 15 de mayo de 2015
Nativos digitales
La computadora en la escuela rural
Estamos en pleno siglo XXI, se habla en los medios de “nativos digitales”, los bebés aprenden a manipular un Smartphone antes que a gatear… pero todavía se discute si la computadora en la escuela puede o no hacer una diferencia. Desde el "Programa de Ayuda a la Comunidad Escolar Rural" afirmamos categóricamente que sí:
no debemos conformarnos con brindar a los chicos útiles para leer y escribir, es preciso conseguir un acercamiento con el mundo digital, o de otra manera los condenaremos a ser “analfabetos funcionales”.
Para manejarse en el mundo que nos toca, necesitamos que los alumnos conozcan el manejo de las herramientas informáticas, que las integren a sus rutinas, que sepan que existen aplicaciones que pueden mejorar su relación con el entorno, el aprovechamiento de los recursos y la expansión del pensamiento.

Las herramientas informáticas han transformado la forma y los
medios de comunicación entre las personas. Por ejemplo, el correo electrónico ha desplazado, en muchas circunstancias, al tradicional, y se han generado nuevas formas de escritura tanto para el electrónico como para el chat. Además, la computadora se ha convertido en una nueva herramienta de escritura que modifica la forma de producción y edición de los textos. Para quienes no conocen y manejan estas tecnologías, su presencia en la vida cotidiana ha significado distanciarse más del mundo del saber y ha limitado su capacidad para desenvolverse en la sociedad.
Es tarea de los educadores aprovechar el potencial didáctico de la computadora en forma racional, admitiendo sus bondades y sus limitaciones, y reconociendo ante todo, que no es un contenido, es una herramienta.
Y no basta conque los chicos aprendan: también los docentes y los padres deben incorporarlo a sus rutinas. La informática e Internet permiten un acercamiento que en muchos casos estaba vedado a las poblaciones distantes, perdidas en parajes olvidados, para que todos puedan decir “Aquí estoy”, contar sus realidades y conocer sobre otras, para crecer y mejorar su calidad de vida.
En este sentido, agradecemos profundamente a la Empresa Metalpar Argentina S.A. por la generosa donación de computadoras que tuvimos oportunidad de acercar a escuelas rurales. Esperamos seguir por este camino para que cada vez más chicos tengan acceso a la cultura digital, y no sólo eso: que contribuyan y aporten sus voces a ese nuevo magma cultural. Que sean protagonistas.
Estamos en pleno siglo XXI, se habla en los medios de “nativos digitales”, los bebés aprenden a manipular un Smartphone antes que a gatear… pero todavía se discute si la computadora en la escuela puede o no hacer una diferencia. Desde el "Programa de Ayuda a la Comunidad Escolar Rural" afirmamos categóricamente que sí:
no debemos conformarnos con brindar a los chicos útiles para leer y escribir, es preciso conseguir un acercamiento con el mundo digital, o de otra manera los condenaremos a ser “analfabetos funcionales”.
Para manejarse en el mundo que nos toca, necesitamos que los alumnos conozcan el manejo de las herramientas informáticas, que las integren a sus rutinas, que sepan que existen aplicaciones que pueden mejorar su relación con el entorno, el aprovechamiento de los recursos y la expansión del pensamiento.
medios de comunicación entre las personas. Por ejemplo, el correo electrónico ha desplazado, en muchas circunstancias, al tradicional, y se han generado nuevas formas de escritura tanto para el electrónico como para el chat. Además, la computadora se ha convertido en una nueva herramienta de escritura que modifica la forma de producción y edición de los textos. Para quienes no conocen y manejan estas tecnologías, su presencia en la vida cotidiana ha significado distanciarse más del mundo del saber y ha limitado su capacidad para desenvolverse en la sociedad.
Es tarea de los educadores aprovechar el potencial didáctico de la computadora en forma racional, admitiendo sus bondades y sus limitaciones, y reconociendo ante todo, que no es un contenido, es una herramienta.
En este sentido, agradecemos profundamente a la Empresa Metalpar Argentina S.A. por la generosa donación de computadoras que tuvimos oportunidad de acercar a escuelas rurales. Esperamos seguir por este camino para que cada vez más chicos tengan acceso a la cultura digital, y no sólo eso: que contribuyan y aporten sus voces a ese nuevo magma cultural. Que sean protagonistas.
viernes, 13 de marzo de 2015
Ayuda humanitaria a pobladores correntinos
Desde el mes de diciembre de 2014 los caudales del río
Corrientes y arroyos del centro sur de la Provincia de Corrientes aumentaron, y
como consecuencia de ello numerosos parajes, principalmente de Esquina y de
Cururzú Cuatiá, se vieron seriamente afectados.
En el Malezal, Paraje Malvinas del Departamento Esquina se
encuentra la Escuela Rural Nº 271, a la que concurren 80 alumnos de 3 a 15
años. Dicha zona posee una población vulnerable, y a su histórica falta de
recursos se suma ahora el peligro del agua, que todo lo destroza, que se lleva
lo poco que tienen los habitantes: pertenencias, trabajo (en la cosecha de
arroz y la ganadería) y salud. En la actualidad están sufriendo una absoluta
precariedad y marginalidad.


A fin de acompañar a las familias desde Buenos Aires, la Dra.
Bibiana Mónica Ruibal, Coordinadora del PACER, gestionó las donaciones
de: Empleados y Directorio del Gruppe Heinlein de Buenos Aires (Empresa
Marítima), Voluntarios de la Cruz Roja Argentina Filial Quilmes, Agrupación
“Circulando Amor” y Centro de Estudios Complementarios de Villa Bosch “Ángeles
de Luz". El Presidente de la Obra Social de OSPRERA Y Secretario
General de UATRE Cro. Gerónimo Venegas, contribuyo con el traslado de todas las
donaciones desde Buenos Aires a Corrientes.

Así, mediante la generosa solidaridad de estas instituciones
donantes. pudimos llevar aproximadamente 2000 kilogramos de ayuda consistente
en: alimentos (harina, fideos, arroz, azúcar, yerba, té, aceite, sal, latas de
conserva, entre otros); elementos de higiene personal y doméstica; pañales,
agua mineral, ropa, calzado, juguetes y gran cantidad de útiles escolares para
los alumnos de la Escuela Rural Nº 271 de El Malezal.
En el Malezal, Paraje Malvinas del Departamento Esquina se
encuentra la Escuela Rural Nº 271, a la que concurren 80 alumnos de 3 a 15
años. Dicha zona posee una población vulnerable, y a su histórica falta de
recursos se suma ahora el peligro del agua, que todo lo destroza, que se lleva
lo poco que tienen los habitantes: pertenencias, trabajo (en la cosecha de
arroz y la ganadería) y salud. En la actualidad están sufriendo una absoluta
precariedad y marginalidad.
Desde el Programa de Ayuda a la Comunidad Escolar Rural
(PACER) de UATRE y OSPRERA colaboramos todo el año pasado con ellos, y no
podemos abandonarlos ahora, pero la situación excede nuestras fuerzas.
En Paso Tala, Perugorría y en Paraje Palmitas de la 4º Sección
Departamental de Curuzú Cuatiá muchas familias fueron evacuadas y alojadas en
casas de familiares o amigos y en Escuelas de Perugorría. Poco a poco los
pobladores fueron retornando a sus hogares habiendo perdido casi todo, ya que
algunas cositas pudieron salvar de la inundación.


A fin de acompañar a las familias desde Buenos Aires, la Dra.
Bibiana Mónica Ruibal, Coordinadora del PACER, gestionó las donaciones
de: Empleados y Directorio del Gruppe Heinlein de Buenos Aires (Empresa
Marítima), Voluntarios de la Cruz Roja Argentina Filial Quilmes, Agrupación
“Circulando Amor” y Centro de Estudios Complementarios de Villa Bosch “Ángeles
de Luz". El Presidente de la Obra Social de OSPRERA Y Secretario
General de UATRE Cro. Gerónimo Venegas, contribuyo con el traslado de todas las
donaciones desde Buenos Aires a Corrientes. 
Así, mediante la generosa solidaridad de estas instituciones
donantes. pudimos llevar aproximadamente 2000 kilogramos de ayuda consistente
en: alimentos (harina, fideos, arroz, azúcar, yerba, té, aceite, sal, latas de
conserva, entre otros); elementos de higiene personal y doméstica; pañales,
agua mineral, ropa, calzado, juguetes y gran cantidad de útiles escolares para
los alumnos de la Escuela Rural Nº 271 de El Malezal.
A todas las personas e instituciones que colaboraron decimos
¡Gracias!, su esfuerzo hizo que la ayuda fuera posible.
miércoles, 4 de marzo de 2015
lunes, 2 de febrero de 2015
Escuela Rural en la antes gloriosa Ruta del Tanino
Pueblos fantasma hundidos en la pobreza por la
falta de trabajo
La Escuela Rural Nº 6243 “Gustavo Martinez
Zuviría” pertenece a Ogilvie, en Santa Fe, que en otra época fue un “Pueblo
Forestal” creado por compañías como “La Forestal” y otras. Las empresas
fundaban los pueblos y proveían de trabajo a sus pobladores en la explotación
del quebracho colorado, que se utilizaba para la extracción del tanino. Lo
llamaban “la Ruta del Tanino”.
Este estado de bienestar tenía su contrapunto en
los obrajeros, hombres rudos y acostumbrados al trabajo, asentados en los montes
quebrachales; estos eran los encargados de cortar, pelar y luego acarrear los
troncos (que llegaban a pesar hasta seis toneladas) hasta las vías del
ferrocarril propio de la empresa.
Pero cuando La Forestal Argentina S.A. decidió
retirarse de Argentina, a partir del año 1938, cuando ya había agotado gran parte
de las reservas de quebracho, los obrajes se fueron cerrando paulatinamente,
quedando sus habitantes sin trabajo ni posibilidad de conseguirlo.
Tanto en la Escuela Rural Nº 6243 como en la
cercana localidad de Vera tuvimos la oportunidad de hablar con los pobladores
que recuerdan haber vivido o han escuchado hablar en reuniones familiares de La
Forestal. Costumbres, recuerdos, anécdotas y protagonismo de un lugar
emblemático, productivo, pueblos de lujo, donde había trabajo y contaban con
adelantos y comodidades, clubes, amigos, donde los pobladores tenían cultura de
trabajo y se las inculcaban a sus hijos y nietos.
Algunos recuerdan con mucha nostalgia a La
Forestal porque “tener un buen trabajo” era una distinción que los dignificaba
en la sociedad. Todo eso se perdió cuando La Forestal decidió irse.
La Compañía Forestal del Chaco fue la
predecesora; se transformó en un símbolo, según a quién se le preguntara, de
explotación y corrupción, de progreso y bienestar, de opresión e injusticia, o
de adelanto y prosperidad. No era extraño que los visitantes se llevaran una
impresión de progreso y desarrollo, observando la existencia de poblaciones que
se erguían en el medio de los montes de quebracho con comodidades y servicios,
cuando la mayoría de los habitantes de la capital provincial de Santa Fe aun no
tenían.
El esfuerzo y la voluntad de trabajo de estos
hombres, fueron los pilares fundamentales para que La Forestal creara su
imperio. El peón de monte, el “hachero”, era el que trabajaba de sol a sol, sin
horario para poder cubrir escasamente las necesidades de subsistencia y la de
su familia. Por todo esto decimos que las condiciones de vida en los obrajes
emplazados en los bosques distaban mucho de la de los empleados y obreros de
las fábricas de tanino.
Los pueblos forestales se enfrentaron así a un
vertiginoso descenso poblacional y a la falta de trabajo, ya sin fábricas, ni
nuevas industrias. Los ferrocarriles de la empresa, que habían sido orgullo de
las comunicaciones en todo el norte de Santa Fe, fueron lentamente
desmontándose para vender sus rieles como hierro.
Hoy, en muchos hogares rurales de Ogilvie, antes
forestales, solo existen los planes sociales en detrimento del trabajo diario y
de eso viven y sobreviven familias enteras, perdiéndose la dignidad y el
orgullo de poder llevar a sus hijos el pan ganado con su trabajo. Se perdió el
pequeño pueblo de casas bajas, de inconfundible estilo inglés, con calles de
tierra y antiguos edificios que dan cuenta de un pasado glorioso.
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