viernes, 23 de octubre de 2009

El desarrollo de AUTOESTIMA (de hijos y de padres): Una manera de favorecer el bienestar

El poder sentirse reconocidos por los demás, aceptados en nuestra forma de ser, permite que podamos movernos con un adecuado grado de seguridad en el ambiente social. La autoestima es uno de los cimientos en los que se apoya nuestra personalidad. Tener baja o alta la autoestima tiene consecuencias muy concretas en nuestra vida, en nuestra manera de ser y de sentirnos con los demás y con nosotros mismos.

Durante la adolescencia, al tratarse de un periodo de cambio y transición ocurren numerosas fluctuaciones en la autoestima.

Al empezar la adolescencia, la autoestima tiende a reducirse ya que pueden presentar dificultades para aceptar la maduración del cuerpo, el paso de la enseñanza primaria a la secundaria y los cambios en las relaciones. Esta reducción también puede deberse al aumento en la capacidad del adolescente de imaginarse cómo lo juzgan los demás, debido al aumento en su capacidad cognitiva y al ingreso en el periodo de las operaciones formales.

¿Qué pasa cuando un adolescente tiene la autoestima baja?

- se siente desanimado

- aburrido

- nada le interesa

- le cuesta tomar decisiones

- siente que no vale nada o siente que es perfecto

- hace lo que le dicen los demás

- no expresa lo que piensa o siente

- tiene bajo sentimientos de autoeficacia

- muestra dificultades para desarrollar autonomía

¿Cómo ayudar a nuestros adolescentes a mejorar la autoestima desde la familia?

A continuación puntearemos algunos datos de investigación que pueden ser útiles para ayudar a desarrollar un buen nivel de autoestima en los hijos:

  • En la familia, un estilo de crianza firme y coherente favorece el desarrollo de una autoestima elevada.

  • El ejemplo y modelo de los padres influye y su influencia es mayor que los consejos que los padres puedan dar. Decirle a un hijo “vos sos muy bueno en esto o aquello” puede ayudar pero hay que hacer cosas para que el niño lo sienta.

  • Padres activos en la resolución de problemas de la vida, ayudan a sus hijos a desarrollar autoestima elevada. Los padres son un buen ejemplo de que se pueden resolver los problemas si uno realiza ciertas cosas.

  • Padres con dificultades para afrontar las situaciones de la vida y son pasivos y evitativos, se asocian al desarrollo de autoestima baja en sus hijos. Los niños perciben inseguridad y retraimiento.

  • La autoestima elevada se asocia a un estilo de crianza firme y coherente. Si los padres son incoherentes, permisivos o autoritarios, los niños desarrollan poca autoestima.

¿Cuáles son las consecuencias más usuales en jóvenes con bajo nivel de autoestima?

- Las investigaciones indican que aquellos jóvenes que perciben que su conducta no es apropiada y que no se comportan como se espera de ellos consumen más alcohol, tabaco y marihuana y llevan una alimentación insana.

- Los adolescentes que presentan una autoestima alta en cambio buscan maneras más saludables de transitar esta etapa evolutiva, como ser el realizar ejercicio físico y el consumir alimentos sanos con mayor frecuencia.

- El bajo nivel de autoestima se encuentra asociado al fracaso escolar y a dificultades en la relación con los pares.

Teniendo en cuenta lo antedicho es muy importante estar atentos como padres, a los signos que pueden ser un indicador de bajo nivel de autoestima ya que vulnera la posibilidad de desarrollar la autonomía.

Cuando al adolescente le va bien en el colegio o se siente eficaz y satisfecho en ciertas áreas de su vida, esto puede “protegerlo” de desarrollar conductas de riesgo o sentimientos de depresión o ansiedad.

Tenemos que ser activos y agudizar nuestra imaginación para promover actividades o compartir espacios que puedan ser alternativos, teniendo en cuenta el temperamento y el estilo de cada adolescente.

Mariana Maristany

Fundación Aiglé

fundacion@aigle.org.ar

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